
Me despierto, me levanto, me ducho, me peino, me visto, tomo algo como desayuno y tiro con las llaves en la mano, los pendientes en los bolsillos y el bolso sin cerrar hacia el ascensor donde me guardo las llaves, me coloco los pendientes, cierro el bolso y abrocho el abrigo mientras lo espero y bajo los 8 pisos que me separan del mundo real, salgo a la calle y corro. Maldita sea el semáforo. Voy a perder el bus. Vuelvo a correr cuando cruzo el paso de peatones. La gente ya no tiene prisas, no la veo correr. Y eso, cuando hago una abstracción y me veo a mi misma dando zancadas, me hace sentir diferente, atacada, brusca, huraña?, despistada, loca y desquiciada. Y deportista, ágil y despierta ¿Por que ya no corre la gente?
Cuando se trabaja de mañana todo hay que hacerlo rápido, hasta que llegas a la parada y descubres que eres puntual y entonces el tiempo toma una escala normal, pausada. Con este método, todavía no he fallado aunque, mis pulmones dicen que sí y me repiten una y otra vez que no lo vuelva a hacer. Pillas el bus y ale, a trabajar. Sin embargo, si el bus tarda, el tiempo interno se vuelve esquizofrénico. Que ya no llego a la hora de la abertura, que ya me van a regañar por una quinta o novena vez, que ya no hay compañera que llegue antes y me salve, voy a comprar un coche, la próxima voy en bici o en patines, que no lo veo, que no aparece, que está tardando, que hace frío, que...que le den a la tienda: ya ni hay gente que compre.
A la salida del curre es otro de mis órganos el que se vuelve esquizofrénico, el estómago y, por afinidad, el cerebro: llevas siete horas o más desde tu última ingesta si es que no has podido o no has querido tomar algo entre horas: salgo a las 4 de la tarde ¿son esos momentos oportunos para esperar al puto bus 20 minutos más de lo acostumbrado? ¿es oportuno tomarse un sandwich de máquina, asqueroso y poco nutritivo, que te revuelve más y más las entrañas? ¿es coherente ponerse a cocinar a las 5 de la tarde cuando ya tus compañeras de piso están con la merienda?
No
El bocata de pan tierno relleno de contenido de lata o embutido es lo más parecido al paraíso y unas lentejas calientes hechas por tu madre, que está en la otra punta de España, sería el mismo paraíso.
Así funciona de bonito el transporte público, que aunque te sale más económico y es más ecológico que tener un coche propio....te enseña a sobrevivir con la cara revirada y el deseo y las ansias de su llegada. ¿os dais cuenta de lo que esto significa? Son como dioses, tenemos nuestra fe y esperanza puesta en ellos.
Para terminar hacer hicapié en lo saturada que sí va la gente por las mañanas, muchos viven el intermedio entre que salen de sus casas y se van al trabajo, con prisas, malencarados, con los ojos legañosos, atontados y atacados por el aseo: os aseguro que he visto a un chaval cepillarse los dientes mientras conducía...dicen que hay gente que también se viste. Streepteasear en el coche, que romántico, ¿no os parece?